# Noticias May2026
Sistemas Fotovoltaicos integrados a la red y aislados ¿Cuál es la diferencia?

Dentro de este blog hemos compartido información sobre la actual transición energética en el mundo y sus consideraciones para México. A través de diferentes textos se ha dejado en ver que todo y cada uno de los componentes de sector energético comparte relevancia para cumplir las metas que se han establecido en la Agenda 2030 y reducir nuestra huella de carbono. Es por ello que en esta ocasión compartiremos mayores detalles de como es que funciona un sistema fotovoltaico conectado a la red de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y uno aislado de la misma.

Para comenzar, hay que mencionar que el proceso físico mediante el cual se aprovecha la radiación solar para generar electricidad es un efecto fotoeléctrico que ocurre cuando las celdas de silicio, dispuestas en paneles solares, absorben fotones de luz y liberan electrones, generando así una corriente eléctrica en forma de corriente continua. Esta corriente continua se utiliza en baterías de almacenamiento, pero para que los electrodomésticos puedan aprovecharla, se requiere de un inversor que transforme esta corriente directa en alterna y de esta manera (descrita de manera sencilla) es como se aprovecha la luz solar para alimentar los electrodomésticos de uso diario.

Dentro de estas consideraciones, existe la posibilidad de que el sistema fotovoltaico pueda estar conectado a la red de transmisión de CFE, o esté aislado para su aprovechamiento.

En un sistema interconectado, una vez que la energía sale del inversor, se dirige hacia el centro de carga de la vivienda, que funciona como el punto de distribución principal. Conforme la demanda de energía en el hogar, la electricidad generada por el sistema fotovoltaico se usará primero en los electrodomésticos, luces, etcétera en el mismo y el excedente se irá a la Red de CFE, transformándose así en un ahorro en nuestro recibo de luz.

Por otro lado, en un sistema aislado de la Red, el excedente de electricidad se dirige hacia un sistema de almacenamiento con el fin de utilizarlo cuando sea necesario.

Si comparamos ambos sistemas y sus ventajas, el sistema interconectado sobresale por su rentabilidad y simplicidad técnica, pues al no requerir baterías, la inversión inicial es significativamente menor y el mantenimiento se simplifica.

Además, la mayor ventaja económica reside en el esquema de medición neta, donde los excedentes de energía generados durante el día se inyectan a la red de CFE, generando un saldo a favor, como ya fue mencionado. Los sistemas aislados encuentran su ventaja en la viabilidad de establecerlos en zonas remotas donde, hasta el momento, no llegue la infraestructura de transmisión.

En caso de que se tenga considerado instalar un sistema fotovoltaico integrado a la red, conforme a información oficial, estos serían los pasos a seguir: Se comienza con la instalación física del sistema por parte de personal capacitado, asegurando que los componentes cumplan con las normas oficiales mexicanas vigentes. Posteriormente, el usuario debe realizar una solicitud de interconexión ante CFE, presentando la documentación técnica que incluye el diagrama unifilar del sistema y los certificados de los inversores y paneles.

Una vez validada la solicitud, se procede a la firma de un contrato de interconexión y a la sustitución del medidor tradicional por uno bidireccional. Este dispositivo es la pieza final del proceso, ya que es el encargado de registrar tanto la energía consumida como la energía entregada a la red, permitiendo así que el sistema sea legalmente funcional y económicamente eficiente bajo el marco regulatorio actual.